La utilización de pintura de enmascaramiento y pintura de zinc tras la soldadura al galvanizado

En uno de nuestros post previos, ya analizamos cómo se realiza el galvanizado y la soldadura, explicando los posibles efectos que aparecen y la manera en que lo solventamos.

En la entrada de esta semana, trataremos la utilización de pintura de enmascaramiento y pintura de zinc tras la soldadura al galvanizado. Y es que, cuando se realiza el ensamblado de piezas sin la utilización de tornillos, a través de una soldadura posterior al galvanizado, ocurre que la soldadura de materiales galvanizados en caliente es muy complicada.

De manera que, en ayuda a los soldadores se realiza lo siguiente:

  • Con pintura de enmascaramiento se pinta las zonas que van a ser soldadas tras su galvanización. Así se consigue impedir la toma de zinc en la zona donde va el cordón de soldadura. Esta pintura la debe aplicar el taller de fabricación de las piezas, consiguiendo así que, cuando lleguen a la planta de galvanización se adhiera bien y resista al proceso de desengrase, decapado e inmersión en zinc fundido, sin que salte.
  • Los restos de pintura requemada se eliminan con un cepillo metálico, limpiando la superficie de las partes a soldar.
  • La soldadura es realizada de manera normal.
  • El cordón de soldadura y el resto de la superficie sin zinc se debe aplicar un proceso de reacondicionamiento o protección.

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